Domingo: Parábola de la Oveja Perdida — Lucas 15:1-7
En la parábola de la Oveja Perdida, el hombre con cien ovejas representa a Jesús, el Buen Pastor. Las ovejas que se extravían son aquellas que se apartan de la fe. La parábola fue la respuesta de Jesús a los fariseos que murmuraban porque se relacionaba con pecadores. Cristo demostró que cualquiera de ellos dejaría las noventa y nueve ovejas en el redil para ir en busca de una sola oveja perdida. La conclusión es que el valor de un hombre es incluso mayor que el de una oveja. En lugar de criticar el cuidado de Jesús por los perdidos, los fariseos debieron haber procurado también satisfacer sus necesidades.
Lunes: Parábola de la moneda perdida — Lucas 15:8-10
En la parábola anterior, la oveja se perdió por su propia necedad; en esta, la moneda se perdió por la negligencia de otra persona. Es una reflexión profunda pensar que nuestra negligencia puede poner en peligro el alma de otro. Pero el énfasis en esta parábola no está en cómo se perdió la moneda, sino en la diligencia con la que se busca. La mujer busca en cada rincón de su casa e incluso trae herramientas para ayudarse, como una lámpara y una escoba. Se esfuerza mucho por recuperar su moneda perdida. Cuando la encuentra, invita a sus vecinos a celebrar con ella.
Martes: Parábola del Padre Amoroso — Lucas 15:11-32
Esta parábola se conoce comúnmente como «El Hijo Pródigo», pero también podría llamarse la parábola del «Padre Amoroso», ya que revela más sobre el amor del padre que sobre la pecaminosidad del hijo. El padre simboliza a nuestro Padre Celestial. El hijo pródigo es un pecador que, tras reconocer su error, se arrepiente y desea regresar al Padre. Las enseñanzas clave revelan que nuestro Padre Celestial ama a sus hijos incluso cuando se apartan de Él. Los anhela y, cuando regresan, hay una gozosa celebración en el cielo.
Miércoles: Parábola del mayordomo injusto — Lucas 16:1-18
La parábola del mayordomo injusto es una exhortación de Jesús sobre la fidelidad. Explica que quien es fiel en lo poco, también lo es en lo mucho; quien es injusto en lo poco, también lo es en lo mucho. Concluye que si no hemos sido fieles en el manejo de las riquezas materiales (mammon), ¿cómo se nos pueden confiar las verdaderas riquezas espirituales?
Jueves: La parábola del rico y Lázaro — Lucas 16:19-31
En esta parábola, Abraham representa a Dios, quien preside sobre el destino de los hombres. El rico simboliza principalmente al líder religioso de Israel. Vestían púrpura, símbolo del favor divino, y lino blanco, símbolo del sacerdocio sagrado. Lázaro mendigando a la puerta representa al mundo gentil sumido en el pecado. El deseo del mendigo de ser alimentado sugiere el anhelo de verdad por parte del alma humana.
Viernes: Ofensas y perdón — Lucas 17:1-4
El hombre rico se preocupaba por sus hermanos, temiendo que siguieran su ejemplo y perdieran sus almas. Jesús les advirtió entonces sobre vivir de una manera que pudiera provocar tales circunstancias. Vivir de una manera que refleje la gracia es el objetivo del cristiano. Si seguimos ese camino, no seremos un obstáculo y nunca nos cansaremos de perdonar a los demás.
Sábado: Fe y Deber — Lucas 17:5-10
La imperativa declaración de los discípulos, «Aumenten nuestra fe», transmite la idea de que la fe es dinámica; es un proceso, y una persona puede crecer en ella. Su declaración también reconoce que no pueden obtener esa fe por sí mismos, solo el Señor puede fortalecerla. Estos versículos nos recuerdan que es pecado subestimar el poder de la fe y suponer que podemos merecer la salvación. Tener fe, ejercerla y trabajar por el Reino son deberes que se esperan de nosotros como cristianos.