Texto principal: Lucas 15:1-17:10
Versículo para memorizar: Jesús les contó esta parábola: «¿Qué hombre de vosotros, teniendo cien ovejas, si pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto y va tras la que se perdió hasta encontrarla? Y cuando la encuentra, la pone sobre sus hombros, gozoso. Y al llegar a casa, reúne a sus amigos y vecinos, diciéndoles: “¡Alegraos conmigo, porque he encontrado mi oveja perdida!” Os digo que de la misma manera habrá más alegría en el cielo por un pecador que se arrepiente que por noventa y nueve justos que no necesitan arrepentimiento». Lucas 15:3-7
Introducción:
Jesús atraía a los pecadores, mientras que los fariseos los repelían. Introducción: Los pecadores perdidos acudían a Jesús, no porque Él los atendiera ni comprometiera su mensaje, sino porque se preocupaba por ellos. Comprendía sus necesidades y estaba dispuesto a ayudarlos a superar sus circunstancias. Jesús les ministró amor verdadero.
En este capítulo hay tres parábolas relacionadas que comparten el mismo tema central: el amor anhelante de Dios por los perdidos. Las parábolas explican por qué Jesús se relacionaba con pecadores y fueron dadas en respuesta a la acusación de los fariseos de que Jesús pasaba tiempo con ellos. Los fariseos pretendían que la acusación fuera una calumnia contra Jesús, pero Jesús la vio como una oportunidad para mostrar el valor que el hombre tiene para Dios.
Las parábolas dramatizan el mensaje de salvación. Dejan claro que solo hay una salvación, a través de Dios, y que Dios acoge y perdona a los pecadores arrepentidos. De hecho, en las parábolas, se muestran claramente dos roles distintos que cada uno de nosotros desempeña en este drama de la salvación. Primero, la parábola de la oveja perdida muestra el papel de Dios. Dios es el pastor que busca a las ovejas. Segundo, la parábola del hijo pródigo considera la responsabilidad que tiene el hombre en esta situación: es el hijo que abandonó el hogar, se arrepintió de su desobediencia y desea regresar a casa.
Las parábolas nos muestran el amor de Dios por los perdidos y nos enseñan cuál debe ser nuestra actitud hacia ellos. Se ejemplifican con tres palabras: perdido; encontrado; regocijarse. En cada parábola, algo se perdió, algo se encontró (se restauró), y hubo mucho regocijo.
Estudiando la Palabra
Estudio de la lección
- ¿Cuánto valora Dios al hombre? Lucas 15:7; Salmo 72:14; Mateo 10:31.
- 2. ¿Por qué es la diligencia una característica importante del cristiano? Lucas 15:8; Proverbios 10:4; Romanos 12:8.
- 3. ¿Qué cosas causan pérdida espiritual? Lucas 15:13; Jeremías 5:25; Mateo 25:29; Marcos 8:36; 1 Corintios 3:13.
- 4. ¿Qué promesas hace Dios a quienes se arrepienten? Lucas 15:20, 22, 24; Salmo 34:18; Isaías 57:15.
- 5. ¿Qué se nos exige como mayordomos? Lucas 16:2, 10; 1 Corintios 4:2; 1 Timoteo 6:20; 1 Pedro 4:10; Romanos 14:12.
- 6. ¿Cuáles son las verdaderas riquezas? Lucas 16:11; Mateo 13:44; Apocalipsis 3:18.
- 7. Cuando somos infieles, ¿qué revela eso sobre nuestras verdaderas motivaciones? Lucas 16:13; 1 Corintios 10:21; Santiago 1:8.
- 8. ¿Cómo podemos evitar la indecisión? Santiago 4:8; Gálatas 5:1; 1 Corintios 15:58; 1 Pedro 5:9.
- 9. ¿Qué deberes tenemos como cristianos? Lucas 17:8-10; Efesios 6:5; Colosenses 3:22; 1 Timoteo 6:1; Tito 2:9.