Domingo: Enseñanza en parábolas — Mateo 13:1-3, 10-17; Marcos 4:1-2, 10-13; Lucas 8:4, 9-10
En la lección de esta semana, el énfasis de las Escrituras está en la porción de Mateo 13 en la que Jesús enseña a las multitudes. (En la porción siguiente, enseña solo a sus discípulos). La palabra «parábola» proviene de la palabra griega parabole (hebreo, mashal) y abarca una amplia variedad de literatura que utiliza lenguaje figurado: proverbios, axiomas, alegorías, metáforas. Son verdades ilustrativas que comparan lo espiritual con la vida cristiana cotidiana. Su naturaleza figurada tiene como propósito agudizar la comprensión del oyente, provocar la reflexión y despertar la curiosidad.
Lunes: La parábola del sembrador — Mateo 13:3-9; Marcos 4:3-9; Lucas 8:5-8
En Palestina, la siembra se realizaba antes de arar la tierra. El agricultor esparcía la semilla. Parte de ella caía en buena tierra, pero la parábola dice que tres cuartas partes caían en tierra inadecuada. El mensaje de esta parábola concluye que, a pesar de las dificultades, la oposición y la indiferencia aparentemente insuperables, el mensaje de Jesús sobre el Reino de los Cielos se cumplirá y tendrá un gran éxito.
Martes: El Sembrador Explicado — Mateo 13:18-23; Marcos 4:14-25; Lucas 8:11-18
En esta parábola, Dios es el sembrador, la semilla es la Palabra de Dios, y los distintos tipos de tierra nos representan a ti y a mí. Al examinar detenidamente los tipos de tierra, podemos ver que simbolizan cuatro tipos de actitudes del corazón: endurecido, distraído, derrotado y esperanzado. Estas actitudes del corazón son respuestas directas a la Palabra de Dios. Algunas personas responden con corazones endurecidos; otras con corazones distraídos por las cosas del mundo. Y otras, al oír la Palabra de Dios, responden con temor, temiendo lo peor y viendo lo negativo en lugar de lo positivo. Pero la parábola dice que la Palabra de Dios también cae en corazones que están listos para recibirla; esos corazones son flexibles y maleables. ¿Cuál es el tuyo?
Miércoles: La semilla brota y crece — Marcos 4:26-29
Esta parábola se centra en el crecimiento del Reino de Dios. En primer lugar, es interesante observar que el agricultor sembró con un propósito: salió y sembró la semilla, demostrando iniciativa y comprensión de su propósito. En segundo lugar, la semilla tiene vida. El agricultor no necesita desenterrarla para ver si crece; simplemente sabe que lo hace. A continuación, la parábola revela las etapas de crecimiento: brote, espiga y grano maduro. ¡Y entonces llega el momento de la cosecha!
Jueves: La cizaña — Mateo 13:24-30
Esta parábola enseña que hay dos personas que cultivan la tierra: Dios y Satanás. Aun cuando se ve crecer la cizaña, Jesús exhorta a la paciencia. Llegará el día en que la cizaña se separará del trigo.
Viernes: El árbol de mostaza — Mateo 13:31-32; Marcos 4:30-32
El enfoque de la parábola es el crecimiento del Reino de Dios. Se puede aplicar a la iglesia: que de una sola persona, Jesús, la iglesia ha crecido hasta alcanzar miles de millones que lo reconocen como Señor. La parábola también trata sobre el crecimiento espiritual: que de una pequeña pizca de fe, surge una fe fuerte y poderosa.
Sábado: El pan fermentado — Mateo 13:33-35; Marcos 4:33-34; Lucas 13:20-2 1
El Reino de los Cielos funciona como la levadura. La levadura es una sustancia fermentada que hace que la masa suba (como la levadura). Cuando infundes la Palabra de Jesús en una vida, comienza a producir justicia. Funciona como la levadura, a veces lentamente, a veces rápidamente, pero siempre hasta que la Palabra de Dios haya transformado completamente a la persona. Y solo se necesita una pequeña cantidad de levadura para hacer un cambio increíble; no tienes que abrumar a una persona con conocimiento religioso. La simple verdad es que la Palabra de Dios tiene el poder de crear un gran cambio, incluso en pequeñas dosis.