El ministerio de Cristo en Galilea – Lección 10 – Enseñando a las multitudes

Texto principal: Mateo 13:1-35

Versículo para memorizar: Otra parábola les propuso, diciendo: «El reino de los cielos es semejante a un grano de mostaza que un hombre tomó y sembró en su campo; este grano es el más pequeño de todos los granos, pero cuando crece, es mayor que la hortaliza y se convierte en un árbol, de tal manera que las aves del cielo vienen y anidan en sus ramas». Mateo 13:31-32

Introducción:

Un enfoque importante del ministerio terrenal de Jesús fue preparar a sus discípulos para que asumieran el mando una vez que su tiempo en la tierra concluyera. Los discípulos provenían de diversos orígenes, desde personas con estudios superiores hasta personas sin estudios, por lo que la estrategia de enseñar con parábolas era una forma comprensible para hombres de ambos extremos del espectro educativo, así como para todos aquellos en el medio.

Jesús usó parábolas para explicar verdades ocultas de maneras relevantes para la experiencia humana. Buscó exponer el funcionamiento del Reino de los Cielos usando cosas tan sencillas, terrenales y variadas como la cizaña, una semilla de mostaza y la levadura.

Pero no debemos permitir que la simplicidad de las parábolas nos lleve a pensar erróneamente que su mensaje es superficial. Las parábolas explicaban verdades ocultas desde la fundación del mundo (Mateo 13:35). Aclaraban aspectos complejos de la ología y la religión. Al exponer la Palabra de Dios de esta manera, Jesús la hizo tangible y personal, además de comprensible.

Las parábolas que Jesús contó se han denominado historias sobre el Cielo con significados arraigados en la Tierra, o «historias terrenales con significados celestiales». Son alegorías, acertijos, proverbios, símiles y metáforas, todos reunidos bajo el «techo» de una historia. Mediante la fórmula del lenguaje figurativo, ilustran el Reino de Dios y revelan la naturaleza misma de Dios. Su diseño enciende nuestras pasiones y estimula nuestra reflexión.

C. H. Dodd, en Las Parábolas del Reino, relata que una parábola se define como «una metáfora o símil extraído de la naturaleza o de la vida cotidiana, que cautiva al oyente por su viveza o extrañeza, y deja la mente en una incertidumbre suficiente sobre su aplicación precisa como para incitarla a la reflexión activa» (1961; Fontana Books; pág. 16). Por su propia naturaleza, la parábola nos incita a estudiar, reflexionar y ahondar en la vasta riqueza de sus secretos y en la riqueza del conocimiento que nos aguarda.

Estudiando la Palabra
Estudio de la lección

  1. ¿Por qué enseñó Jesús en parábolas? Mateo 13:10-17, 34-35; Marcos 4:11-12; Proverbios 1:1-7
  2. ¿En qué cuatro tipos de suelo cayó la semilla? Mateo 13:4-8, 19-23
  3. ¿Qué nos dice la Parábola del Sembrador sobre la responsabilidad que tenemos por la condición de nuestro corazón? Lucas 8:5-8, 11-15; Proverbios 4:23
  4. ¿Cómo mantenemos la maleza fuera de nuestro corazón? Romanos 12:2; Isaías 26:3-4; Deuteronomio 5:29; 11:13; 1 Juan 2:15-16; Josué 1:8
  5. ¿Qué caracteriza cada una de las tres etapas del crecimiento espiritual? Marcos 4:28; 1 ​​Juan 2:12-14; Gálatas 4:19; Hebreos 5:12-13; 1 Corintios 3:1
  6. ¿Qué lecciones presenta Jesús en la parábola del trigo y la cizaña? Mateo 13:24-30
  7. ¿Qué podemos esperar cuando incluso pequeñas semillas de la Palabra de Dios se esparcen en el mundo? ¿En la iglesia? ¿En nuestras vidas? Mateo 13:33-35; Marcos 4:30-32
  8. ¿Qué representa la levadura? Mateo 13:33; Lucas 13:20-21