El ministerio de Cristo continúa alrededor de Galilea – Lección 6 – El poder de la Palabra de Dios

Texto principal: Juan 7:11-8:59

Versículo para memorizar: Entonces Jesús dijo a los judíos que habían creído en él: «Si permanecen en mi palabra, serán verdaderamente mis discípulos. Y conocerán la verdad, y la verdad los hará libres». Juan 8:31-32

Introducción:
La Palabra de Dios es viva y poderosa. Está imbuida del poder del Espíritu Santo. Es enérgica y activa. Responde a nuestras necesidades personales y a las del mundo. Esto se debe a que su enfoque es la revelación de Cristo. La Palabra de Dios extrae su poder de este hecho. El poder de la Palabra no es una fuerza abrumadora que nos obligue a obedecer. De hecho, es un poder omnipotente, pero es suave, persuasivo y siempre activo.

La Palabra de Dios también es verdad completa y absoluta. Remueve nuestra conciencia. Tiene el poder de penetrar en lo más profundo de nuestro corazón y revelar nuestros motivos secretos y anhelos ocultos. Tiene el poder de discernir nuestro verdadero carácter. Puede exponer nuestras debilidades y capacitarnos para la victoria. No hay un solo aspecto de la vida que no esté dirigido y dirigido por la Palabra de Dios.

De la Palabra de Dios provienen sabiduría, conocimiento y protección. Mediante ella, recibimos comprensión para nuestra vida diaria, ya que nos muestra cómo vivir en rectitud. Por ella, somos protegidos del pecado y del mal. Con ella, tenemos la victoria para vencer al maligno y recibir todas las bendiciones de Dios. Tiene el poder de guiarnos, protegernos y darnos sabiduría.

El aspecto más importante de la Palabra de Dios es revelar al hombre su existencia, naturaleza, atributos, plan y voluntad. Dios desea ser conocido y comprendido por los hombres. La Divinidad desea tener comunión y relación personal con nosotros, y de hecho, ser el factor más importante en nuestras vidas. Sin embargo, es raro encontrar a alguien que priorice su relación con Dios por encima de todo. ¿Cómo podemos dedicar demasiado tiempo al estudio de la Palabra de Dios? ¿Es posible dedicar demasiado tiempo y esfuerzo a la adoración y la oración? Normalmente, nuestras vidas sufren por invertir muy poco en nuestra relación con el Señor.

Para que la Palabra de Dios tenga una influencia poderosa en nuestras vidas, necesitamos buscarla, memorizarla y atesorarla. Necesitamos aferrarla a nuestro corazón, mente y alma.

Estudiando la Palabra
Estudio de la lección

  1. ¿Por qué los judíos no podían entender que Jesús era el Mesías? Juan 7:28; Ezequiel 12:2; Efesios 4:18; 2 Timoteo 3:7.
  2. ¿Por qué prometió Jesús el agua viva del Espíritu Santo? Juan 7:37-39; 14:26; 16:7-11; 2 Tesalonicenses 2:13; Hechos 4:31-33.
  3. Históricamente, ¿cómo habían pecado los líderes judíos contra Dios? Éxodo 17:2; Números 20:13; Deuteronomio 6:16; Salmo 95:8-9; 106:14.
  4. ¿Cómo reaccionó Jesús ante la adúltera? Juan 8:11a; Romanos 8:1; Efesios 2:8-9.
  5. ¿Qué acto de obediencia espera Jesús de quienes han sido perdonados? Juan 8:11b; Apocalipsis 21:7-8; Gálatas 5:1.
  6. ¿Cuál es el significado de que Jesús sea la «luz del mundo»? Juan 8:12; 12:46; 1 Juan 1:5-7; Efesios 5:8.
  7. ¿Qué poder tiene la Palabra de Dios? Juan 8:31-32, 51; Salmo 119:11; Jeremías 23:28-29; Isaías 55:10-11.
  8. ¿Qué nos hace libres? Juan 8:32; Romanos 8:2; 2 Corintios 3:17.
  9. ¿Qué responsabilidad tenemos, como cristianos, con esta libertad? Juan 8:31; Gálatas 5:1, 13; 1 Pedro 2:16; Proverbios 2:1-5.