Texto principal: Marcos 6:7-30
Versículo para memorizar: Y llamó a los doce, y comenzó a enviarlos de dos en dos, y les dio autoridad sobre los espíritus inmundos. Les mandó que no llevaran nada para el camino, excepto un bastón; ni bolsa, ni pan, ni monedas en sus cinturones; sino que usaran sandalias y no se pusieran dos túnicas. Marcos 6:7-9
Introducción:
Jesús encargó a los doce que salieran a compartir la buena nueva y a atender las necesidades de la gente. Antes de esto, Jesús dedicaba mucho tiempo a enseñar a los discípulos, pero ahora les dio su autoridad. Se convirtieron en representantes de Jesús y comenzaron a hacer lo que él había estado haciendo: sanar enfermos, predicar el arrepentimiento y expulsar demonios. Jesús les confirió el poder y la autoridad para ministrar.
Las instrucciones de los discípulos incluían prioridades esenciales: tener plena dependencia de su relación con Dios; establecer una relación de confianza entre ellos; y desarrollar relaciones significativas con las personas que los recibieron en su viaje.
Estas tres prioridades relacionales deberían formar parte de nuestra vida hoy. Ante todo, debemos tener una relación con Dios. Esta relación debe cultivarse mediante la oración y el estudio de la Palabra. Debemos madurar y establecer un fundamento sólido, para que, cuando seamos rechazados, nos aferremos a las enseñanzas aprendidas.
En segundo lugar, debemos tener una relación de colaboración con otros creyentes. Esto nos obliga a rendir cuentas y fortalece nuestro testimonio y dedicación. Juntos, podemos ser más fuertes. En unidad, tenemos el poder de vencer cualquier tentación que el maligno nos presente.
También debemos cultivar relaciones profundas con los nuevos creyentes. Mediante la comunión y el compañerismo, damos ejemplo de la vida cristiana. Con nuestras palabras y acciones, mostramos lo que es un verdadero creyente y lo que hace. A través del amor fraternal que se desarrolla al formar parte de la vida de los nuevos creyentes, damos testimonio de la Escritura: «En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si os tenéis amor los unos a los otros» (Juan 13:35).
Finalmente, debemos ser las manos de Jesús extendidas al mundo. Debemos sanar, predicar, dar y amar como Él lo hizo.
Estudiando la Palabra
Estudio de la lección
- ¿Por qué envió Jesús a los discípulos de dos en dos? ¿No habría sido más eficiente que cada uno saliera solo? Marcos 6:7; Eclesiastés 4:9-12; Deuteronomio 17:6; Amós 3:3
- ¿Por qué les dijo Jesús que no llevaran dinero, provisiones ni ropa extra? Marcos 6:8,9; Mateo 6:25-34
- ¿Qué se les dijo a los discípulos que podían llevarse y por qué? Marcos 6:8; Éxodo 4:1-5; Salmo 23:4
- En Marcos 6:10, ¿qué intentaba decirles Jesús a sus discípulos sobre la importancia de establecer relaciones? (Véase también Eclesiastés 4:12; Salmo 55:24; Éxodo 18:20; y Proverbios 27:10)
- ¿Qué condena pronunció Jesús respecto al rechazo del mensaje de los discípulos? Marcos 6:11; Éxodo 9:9
- ¿Cómo se compara la historia de Juan el Bautista con otras narraciones bíblicas sobre la lucha entre reyes y profetas? Marcos 6:17-28; 1 Reyes 16:29-33; 1 Reyes 19:2
- ¿Por qué creía Herodes que Juan el Bautista había resucitado? Mateo 14:1-2; Marcos 6:14-16; Lucas 9:7-9