Visión de Isaías – Lección 2: El clamor del profeta

Texto bíblico: Isaías 7:1-12:6

Versículo para memorizar: «Porque un niño nos ha nacido, un hijo nos ha sido dado; y el gobierno estará sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz.» —Isaías 9:6

Introducción:

Esta porción de Isaías comienza con el profeta confrontando a Acaz por la falta de fe del rey en Dios. El sincero llamado al rey es que deje de temer a Samaria y Damasco, al norte (Israel y Siria), y que reconozca que Dios es mucho más poderoso que Asiria. Dios le abre la puerta a Acaz para recibir una señal de confirmación de su propia fidelidad, pero Acaz se niega. Lo irónico es que lo hace con la piadosa excusa de que la Torá prohíbe a cualquiera poner a prueba a Dios (Números 14:22; Deuteronomio 6:16). Pero la prueba a la que se refiere la Torá es no creer en las promesas de Dios, ¡justamente lo que Acaz está haciendo!

El rey tenía un motivo oculto para rechazar el mensaje del profeta. Ya se había convertido en vasallo de Asiria al enviarles un enorme tributo (2 Reyes 16:8). Probablemente lo hizo por la presión que Israel y Siria ejercían sobre él para unirse a ellos contra Asiria. Pero en Isaías 7:4 se le instruye al rey a "tener cuidado", a "mantener la calma", a no "tener miedo" y a no "desmayar". La razón es que Damasco y Samaria ni siquiera representan una amenaza real. Dios incluso las llama "dos cabos de tizones humeantes". Solo tienen bravuconería, pero ningún poder.

De todos modos, Dios decide darle a Acaz una señal: ¡la señal de Emanuel (Isaías 7:10-25)! Mateo identifica posteriormente esta señal como totalmente cumplida en Cristo (Mateo 1:23). Es esta señal introductoria y otras relacionadas con ella, dadas por medio de Isaías, las que transforman todo el libro en la mayor prefiguración del Mesías. Ahora no solo habrá cumplimientos inmediatos de la profecía divina, sino también una aplicación definitiva y futura en Jesucristo.

Isaías 9:6-7 se ha convertido en una de las profecías más conocidas sobre el Mesías. Aunque vendrá como un niño en circunstancias humildes, romperá el yugo que pesa sobre el pueblo de Dios sin convertirse él mismo en un tirano. En él se verá la plenitud de Dios, la imagen misma del Padre entre nosotros

Estudiando la Palabra

  1. En Isaías 7, el rey Acaz confiaba en su alianza secreta con la poderosa Asiria para enfrentarse a las fuerzas combinadas de Israel y Siria. En Isaías 7:17 y 21, Dios le advierte que precisamente aquello en lo que el rey había confiado se volverá en su contra. Analice cómo podemos aplicar este mismo principio a la actualidad.
  2. ¿Qué instrucción específica le dio el Señor personalmente a Isaías respecto a estas advertencias proféticas? (Isaías 8:11-17)
  3. ¿Qué sucede cuando las personas se niegan a confiar y obedecer a Dios? (Isaías 8:19-22; Deuteronomio 32:5-6, 19-35)
  4. ¿Hay alguna manera de conocer los beneficios de “Dios con nosotros”, aparte de permitir que el Niño Rey de Isaías 9:6-7 tome el control de nuestras vidas? (Juan 14:6; Juan 7:37-38; Juan 3:16-21)
  5. ¿Qué ánimo da Dios al remanente sobreviviente que será restaurado después de que el juicio purificador de Dios haya caído sobre Judá? (Isaías 10:24-34)
  6. ¿Qué cualidades caracterizarán el reinado del Mesías? (Isaías 11:1-5; Jeremías 23:5-6)
  7. ¿Cuál es la respuesta natural de los redimidos a la milagrosa provisión de salvación por medio de Cristo? (Isaías 12:4-6; Mateo 28:18-20; Marcos 16:15-16) ¿Qué tan bien está la iglesia hoy cumpliendo esta obra de evangelización gozosa? ¿Hay margen para la mejora personal o colectiva? ¿Qué cambios haremos ahora para difundir el evangelio en el mundo?