Devocional diario
Domingo: “Venid y buscad”: Isaías 55:1-13
Dios extiende su invitación a los gentiles, estableciendo claramente su pacto con ellos. No se requiere dinero. Todo está preparado. La mesa está servida. Todo está listo para el banquete. El banquete nos alimentará física y espiritualmente; nuestra parte es apartarnos de la maldad, dar un paso al frente y aceptar su invitación.
Lunes: Adorarlo: Isaías 56:1-8
Para que no pensemos que la invitación de Dios es solo para su pueblo escogido, queda claro que Dios extiende su invitación a todos. Nos invita a todos a unirnos a su banquete, nos adopta en su familia y nos otorga la primogenitura. Una vez adoptados, nuestras vidas deberían cambiar radicalmente. Debemos desear abandonar nuestros caminos pecaminosos y vivir en obediencia a Dios. Entrar en el reposo sabático significa mucho más que cesar nuestras labores. "Entramos" para dejar de lado las preocupaciones del mundo y concentrarnos más plenamente en el Señor y adorarlo.
Martes: Líderes impíos e idólatras: Isaías 56:9-57:13
El retorno al pacto con Dios no garantiza un cambio de comportamiento. Debe haber una transformación radical, que se logra mediante la obediencia al estándar perfecto de los mandamientos divinos. La influencia impía de líderes orgullosos fue la causa de la caída de Judá (Lamentaciones 4:13-14). Isaías los llamó «vigías ciegos» y «perros dormidos». Estos líderes amaban dormir, y cuando estaban despiertos, eran borrachos glotones. Al mismo tiempo, el pueblo de Dios seguía la adoración sensual de dioses falsos: visitaban a prostitutas en los santuarios, quemaban vivos a sus hijos a Moloc, adoraban ídolos falsos y cometían fornicación en sus hogares. Isaías declara que sus ídolos eran «nada».
Miércoles: Los orgullosos y codiciosos: Isaías 57:14-21
Dios se enojó por la avaricia de Israel y odió su orgullo egoísta. Quizás te preguntes: "¿Pero cómo podemos ser diferentes de Israel?". Si nos proponemos producir nuestra propia justicia, fracasaremos estrepitosamente. Es gracias a la soberanía y la gracia constante de Dios que podemos seguir sus pasos. Si nos mantenemos enfocados en Él, el camino será fácil y la carga ligera.
Jueves: Los hipócritas: Isaías 58:1-14
Ante Dios, aparentar piedad y expresar el deseo de conocer su voluntad no basta. Él ve más allá de las apariencias y llega a lo más profundo del corazón. Conoce la verdadera motivación detrás de las apariencias y las palabras vanas. Dios nos llama a una conducta que se despoje del egoísmo, una conducta que refleje la pureza de carácter que emana de un corazón puro. No debemos adorar porque sea popular, sino porque es lo correcto.
Viernes: Los injustos: Isaías 59:1-15a
Nuestra naturaleza humana nos falla. Intentamos con nuestras propias fuerzas producir la justicia que Dios exige, pero todo termina en consecuencias desastrosas. ¡Pero Dios es fiel! Cuando depositamos nuestra confianza en su justicia y gracia salvadora, él nos da la fuerza para seguirlo y obedecer sus mandamientos.
Sábado: Su Fidelidad: Isaías 59:15b-21
Así como Dios liberó a su pueblo de Babilonia, también nos perdona nuestros pecados. ¿Acaso termina ahí? ¿Es Dios incapaz de librarnos de nuestro pecado? «¡Por supuesto que no!», afirma el apóstol Pablo. Dios nos capacita para vivir irreprensiblemente y caminar con rectitud. Por medio de su Espíritu y de su Palabra, Dios renueva su pacto eterno.