Domingo – Dos falsos testigos: Mateo 26:57-62; Marcos 14:53-60; Lucas 18:12-14
Desde el Jardín de Getsemaní, Jesús fue llevado cautivo al palacio de Anás, y luego a Caifás, el sumo sacerdote, quien había planeado desde mucho antes que Jesús debía morir (Juan 11:47-54). Se sintieron justificados (a pesar de Deuteronomio 19:16-21) para usar falsos testigos para testificar contra Jesús, pero aunque había muchos disponibles, ninguna de sus afirmaciones coincidía (la ley de Moisés requería al menos dos con el mismo testimonio, Deuteronomio 19:15). Finalmente, se encontraron dos que usaban la misma historia distorsionada, acusando a Jesús de hablar en contra del Templo. Cumplimiento