Domingo: Primera Purificación del Templo — Juan 2:13-22
La compraventa de animales en la zona se justificaba como una conveniencia para los peregrinos que llegaban a Jerusalén. La primera obra pública de Cristo fue expulsar del templo a los comerciantes y cambistas corruptos. Con justo celo, los azotó, mostrándonos una parte vital de su carácter. Este acto se convirtió en una señal para probar su autoridad espiritual, pues predijo su muerte a manos de los judíos. Prediciendo su resurrección por su propio poder, Jesús prometió resucitar de entre los muertos en tres días.
Lunes: Primeras reacciones ante los milagros — Juan 2:23-25
La gente busca lo milagroso, a menudo solo por la novedad. Atraídos por poderes y prodigios, deseando creer en algo extraordinario, suelen intentar manipular ese poder a su antojo. Pero recibir a Cristo debe hacerse según los términos de Dios: debemos salir de nuestra oscuridad y entrar en su luz para una verdadera purificación y renovación. Solo Dios sabe lo que hay en el interior de los hombres, pues Él escudriña el corazón. Debemos rechazar la fe muerta y evitar toda profesión superficial. El verdadero principio de la sabiduría es el temor del Señor (Proverbios 9:10).
Martes: Nacido de nuevo — Juan 3:1-8
Jesús habla literalmente de nacer «de arriba», o «de Dios». También se podría interpretar la frase como «renacer», lo cual Nicodemo toma literalmente. Se decía que los conversos al judaísmo se convertían en «como niños recién nacidos» al ser bautizados para eliminar la impureza gentil (incluso los hijos adoptivos, según la ley romana, renunciaban a todo estatus legal en su familia anterior al integrarse a una nueva). «Nacido del agua» (v. 5) aclara que «nacido de arriba» significa conversión, no un segundo nacimiento físico. El elemento del agua y la obra del Espíritu se combinaron en una gloriosa predicción de Ezequiel (Ezequiel 36:25-27), pero el formalismo religioso de la época parece haber cegado a Nicodemo ante ella.
Miércoles: El Hijo del Hombre Levantado — Juan 3:9-21
La respuesta de Jesús muestra que la gracia y la verdad no son ajenas al Antiguo Testamento, sino que están integradas en él. Sin embargo, Nicodemo y otros parecían ciegos a ello. El plan de Dios de dar a las personas una vida con Él basada en la fe y no en la Ley se enseña claramente en el Antiguo Testamento. Jeremías prometió un tiempo en que «haré un nuevo pacto con la casa de Israel…» (Jeremías 31:31). Dios pondría entonces su ley en sus mentes y la escribiría en sus corazones (Jeremías 31:33). Cuando se crea el nuevo corazón, comienza una nueva vida, y quien «nace de nuevo» llega a conocer a Dios en una relación familiar totalmente diferente y profundamente personal. La comprensión de Nicodemo era errónea: conocía la Ley, pero de alguna manera pasó por alto la promesa de la gracia.
Jueves: Él debe crecer — Juan 3:22-30
En la creciente influencia de Jesús, el gozo de Juan se cumplió. El amigo del novio era solo un asistente, no el participante principal en la boda. Actuaba en nombre del novio y hacía los preparativos para la ceremonia. Su gozo llegó cuando oyó que el novio venía por su novia. Juan bautizaba solo con agua, no con el Espíritu. Por lo tanto, Jesús debía crecer y Juan debía menguar.
Viernes: El que viene de arriba — Juan 3:31-36
Estos versículos desarrollan el tema de la supremacía de Jesús, incluyendo: (1) su soberanía preeminente; (2) su incomparable intimidad con el Padre; (3) el pleno poder del Espíritu Santo; (4) su autoridad absoluta. Aceptar a Cristo para la vida eterna significa aceptar su señorío total.
Sábado: Jesús deja Judea — Mateo 4:12; Marcos 1:14; Juan 4:1-3; Lucas 3:19-20 y 4:14.
Jesús, en realidad, dejó Judea para evitar la persecución, que habría empañado y limitado su ministerio inicial. El tiempo de Dios siempre es perfecto, y más adelante llegaría el momento en que Jesús respondería al rechazo humano, enfrentando directamente las controversias.