Domingo: La comisión de los setenta — Lucas 10:1-16
Jesús se preparaba para dejar su ministerio terrenal y preparaba a sus discípulos para que continuaran la obra después de su partida. Al encomendar a los setenta, estableció un modelo y pautas para el testimonio. Les instruyó a salir de dos en dos, creando así una base sólida para la oración, la doctrina y la rendición de cuentas. Les dijo que confiaran plenamente en Dios para su sustento y refugio. Jesús les explicó cómo actuar cuando eran recibidos con calidez en un hogar y cómo actuar cuando eran rechazados. Buscaba prepararlos a conciencia para los tiempos venideros.
Lunes: El regreso de los setenta — Lucas 10:17-24
Cuando los setenta regresaron, trajeron consigo relatos de grandes éxitos. Habían experimentado el gran poder asociado con el nombre de Jesús. Los discípulos reconocieron que el poder para realizar los milagros no provenía de ellos. Es importante que tengamos esto presente al ministrar en nuestro caminar diario. Lo que se logra para el Reino no proviene de nosotros. Es el resultado de nuestra dependencia de Él. Cuanto más aprendemos de Él, más lo conocemos y más nos ayuda, más útiles somos para promover el Reino de Dios.
Martes: El Buen Samaritano — Lucas 10:25-37
La parábola del Buen Samaritano explica el segundo gran mandamiento: amar al prójimo como a uno mismo. Nos recuerda que si Jesús reina en nosotros, tenemos una responsabilidad con nuestro prójimo, independientemente de su clase social, estatus, educación o procedencia. Otra lección de esta parábola es que, por egoísmo y orgullo, usamos todo tipo de excusas para evitar hacer lo que está fuera de nuestra zona de confort, incluso si es lo correcto.
Miércoles: María y Marta — Lucas 10:38-42
Marta no hacía nada malo: atendía las necesidades de Jesús. Pero nuestro trabajo puede convertirse en una trampa si nos impide recibir la guía espiritual de Dios. En nuestro caminar espiritual, hay tiempo para servir a los demás, pero debemos equilibrarlo con la recepción de su ministerio. Necesitamos proponernos darnos oportunidades para orar, estudiar y adorar, de modo que seamos fortalecidos para continuar en la obra del ministerio.
Jueves: Cómo orar — Lucas 11:1-4
Los discípulos le piden a Jesús que les enseñe a orar. Su respuesta en Lucas contiene los mismos elementos básicos que la oración del Sermón del Monte. Cada uno de estos elementos se engloba en las categorías identificadas por la abreviatura «ACTS»: adoración, confesión, acción de gracias y súplica. Les instruyó a adorar al Padre, a buscar su perdón, a darle gracias y a pedirle por sus necesidades diarias. Y podemos orar con confianza, esperando recibir porque somos sus hijos y él es nuestro Padre.
Viernes: Oración Persistente — Lucas 11:5-8
Jesús anima a la constancia y la perseverancia en la oración. Algunos piensan que la oración persistente es rogarle a Dios que haga algo por ellos. La oración es mucho más que simples peticiones mundanas. La oración nos centra. Enfoca nuestra mente, nuestro corazón y nuestra alma en la voluntad de Dios. Perseverar en la oración no es rogar. Perseverar en la oración es buscar continuamente el corazón de Dios para nuestras vidas.
Sábado: Dar buenos regalos — Lucas 11:9-13
No merecemos la gracia y el favor de Dios, entonces, ¿qué podemos esperar de Él? Jesús usa la ilustración de la hospitalidad y de dar regalos a nuestros hijos para mostrar que Dios quiere darnos. A pesar de nuestros errores pasados, Dios desea dar a sus hijos buenos regalos: el don de su Espíritu Santo, gozo y vida eterna.