Hablar diferente – Lección 12 – Desarrollando la autoestima en la familia


Texto bíblico: Salmo 127

Versículo para memorizar: Si el Señor no edifica la casa, en vano trabajan los que la edifican; si el Señor no guarda la ciudad, en vano vela la guardia. Salmo 127:1

Objetivo de la lección:  Explicar el concepto de una autoestima saludable y enseñar formas de ayudar a los miembros de nuestra familia a desarrollar una autoestima saludable.

Puntos clave - La autoestima es lo que piensas y sientes sobre ti mismo, tu rol, valor personal e identidad. - El desarrollo de la comprensión de un niño sobre quién es depende en gran medida de cómo se desarrolla el niño en la familia. - Todos en la familia necesitan tener una autoimagen saludable.


El Diccionario Webster's Collegiate, décima edición, define la autoestima como la confianza y satisfacción en uno mismo; el respeto por uno mismo. Desafortunadamente, la visión que el mundo tiene de la autoestima suele centrarse totalmente en uno mismo y en motivos egoístas. Para nuestros propósitos, la autoestima es lo que piensas y sientes sobre ti mismo, tu rol, tu valor personal y tu identidad. Esto implica saber quién eres en Cristo y saber que puedes ser lo que Él quiere que seas.

Venimos al mundo con una mente abierta y el potencial de grandeza. Sin embargo, el desarrollo de la comprensión de un niño sobre sí mismo depende en gran medida de cómo se desarrolla en la familia. Lo que escuchamos y percibimos de nuestros padres y hermanos sobre nosotros mismos afecta en gran medida el desarrollo de una imagen saludable de nosotros mismos.

A medida que crecemos, nuestros compañeros, maestros, compañeros de trabajo, otras personas, los medios de comunicación, nuestra sociedad y la cultura también influyen en cómo nos percibimos a nosotros mismos. En el matrimonio, nuestros cónyuges influyen en la imagen que tenemos de nosotros mismos. Al pasar de una etapa de la vida a otra, llevamos con nosotros el impacto colectivo de nuestras experiencias. La autoimagen que tenemos de nosotros mismos afectará todas las áreas de nuestra vida.

La autoestima de una persona podría ser la parte más frágil de su naturaleza. Por lo tanto, todos los miembros de la familia necesitan tener una imagen saludable de sí mismos. Sí, esposos y esposas, padres y madres también. Una autoestima saludable se basa en Dios, mientras que una autoestima deficiente se basa en el "yo". Por lo tanto, como miembros de la familia, es de vital importancia que comprendamos nuestra responsabilidad de ayudar a nuestros familiares a desarrollar una imagen positiva de sí mismos.

Uno de los factores vitales para desarrollar una autoimagen saludable es el aprecio. Fuimos creados a imagen de Dios, y fuimos creados de una manera admirable y maravillosa. Debemos valorar a nuestros familiares como regalos preciosos de Dios. Por lo tanto, debemos amarnos como decimos que amamos a Dios (con amor incondicional). Debemos aprovechar los cinco lenguajes del amor. Solo así podremos empezar a ayudar a nuestros familiares a tener una visión sana de sí mismos. Debemos guiarlos hacia una autoestima adecuada, que dice:

  • “Mi vida tiene un propósito.”
  • “Yo pertenezco aquí.”
  • “Puedo amar y ser amado”
  • “Necesito a los demás como ellos me necesitan a mí”
  • “Buscaré perdón por mis errores”
  • “Puedo ser cualquier cosa que Dios me permita ser”

Aunque nos comunicamos con palabras, gestos y nuestra actitud, las palabras que nos decimos tienen el mayor potencial de fortalecer o dañar nuestra autoestima. Por lo tanto, debemos expresar palabras que valoren a nuestros familiares. No hay lugar para el rechazo, el menosprecio, las burlas, los insultos ni las expresiones de odio, ya que estos comportamientos dañan la autoestima de los miembros de la familia. En cambio, debemos ofrecer aprobación y ánimo, así como los límites y la disciplina adecuados, reconociendo que es nuestro deber preparar a nuestras familias para una vida piadosa y productiva.

Preguntas y discusión

  1. Uno de los primeros pasos para fortalecer la autoestima en nuestras familias es valorar a nuestros miembros. Todo lo que apreciamos se revaloriza. ¿Qué podemos aprender de estas Escrituras? Salmo 139:13-16; Efesios 2:10; Salmo 127:3-4; Proverbios 18:22; Efesios 5:33; 1 Pedro 3:7
  2. ¿Qué papel juega la aceptación o el rechazo en la formación de nuestra autoestima?
  3. ¿Cómo impactan nuestras palabras la autoestima de nuestros familiares? Proverbios 11:9, 12:25; Efesios 4:29. Las palabras son semillas y producen según su género. Enumera algunas palabras y frases que podemos usar y que producen fruto o maleza.
  4. ¿Qué cosas prácticas podemos hacer para fortalecer la autoestima de nuestros familiares?
  5. ¿Qué puede hacer una persona si reconoce que tiene baja autoestima? Mateo 6:25-26; 33; Efesios 2:10; Filipenses 3:13-14