Lectura bíblica: Juan 17:1-21
Versículo para memorizar: “No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal.” (Juan 17:15)
Introducción: Comprender la misión de la Iglesia de Dios requiere un concepto preciso de la Iglesia. La palabra "iglesia" proviene del griego "ecclesia" y significa "aquello que es llamado a salir". Si bien esta definición podría no parecer muy esclarecedora para una mente carnal, revela mucho al cristiano verdaderamente convertido.
La Iglesia satisface claramente una gran necesidad en este mundo de pecado y oscuridad. Es un instrumento de luz y un ejemplo de rectitud en medio de una sociedad malvada y perversa. La Iglesia glorifica a Dios al manifestar la diferencia entre sus caminos y los de los hombres malvados, mostrando a la vez la gran superioridad del camino de Dios. Así como Cristo en el mundo mostró el gran contraste entre los caminos superiores de Dios y las acciones más viles de la humanidad, así también su cuerpo, la Iglesia, desempeña la misma función hoy. Jesús oró por aquellos a quienes había comisionado y delegado para llevar a cabo esta tarea. Oró para que fueran apartados para esta función y capacitados para realizar esta gloriosa obra.
Sin duda, sería bíblicamente apropiado decir que la primera y principal misión de la Iglesia de Dios es ser “llamada a salir”. La primera prioridad es estar separados y “…mantenernos sin mancha del mundo…”. Muchas cosas son ciertamente esenciales e importantes, pero estar separados tiene precedencia sobre todo. ¿De qué sirve una iglesia que cumpla lo que Dios ha mandado si no es el instrumento que hará que la gloria de sus acciones redunde en alabanza de Jehová?
En la práctica, como miembros del Cuerpo de Cristo, necesitamos examinarnos a menudo y preguntarnos si realmente mantenemos la postura de separación individual y personal. Como cuerpo local de creyentes, cada asamblea necesita revisar constantemente su postura y ver si corresponde al deseo de Dios de un pueblo separado, un pueblo llamado a salir. De hecho, la Iglesia por la que Jesús regresa será una iglesia gloriosa, sin mancha ni arruga ni cosa semejante, sino santa y sin mancha (Efesios 5:27).
Preguntas de la lección:
- ¿Cuál es la razón principal de la existencia de la Iglesia? Efesios 1:3-12 (nótese especialmente los versículos 6 y 12).
- Explique cómo Israel era un ejemplo de la Iglesia actual. Hechos 7:38; Levítico 20:26; 2 Corintios 6:11-18.
- ¿Cuántos cristianos del siglo XXI permanecen separados en un mundo que avanza hacia una unificación forzada? Efesios 4:17-32; 5:1-11. (Dé ejemplos o ejemplos de lo que su iglesia o grupo local está haciendo para demostrar su separación del mundo)
- ¿Quiénes componen la Iglesia? Hechos 2:47; Juan 17:3; Efesios 4:4-15.
- ¿Quién es la cabeza de la Iglesia? Efesios 1:22-23; 4:15.
- Mencione algunas características de los miembros de la verdadera iglesia. Romanos 6:11-18; 1 Juan 3:1-10.
- ¿Quién tiene la autoridad para mantener o retirar nuestros nombres de la membresía en la Iglesia de Dios? Malaquías 3:16-18; Éxodo 32:32; Apocalipsis 3:5; Romanos 8:38-39.
- ¿Cuál fue el precio exigido para el establecimiento de la Iglesia de Dios? Hechos 20:28; Efesios 5:25-27.
- Describe el fundamento sobre el cual se edifica la Iglesia de Dios. Mateo 16:13-18. Armoniza esta verdad con Lucas 6:47-48.
- ¿Existe otro fundamento confiable, en caso de que este no nos sirva hoy? Es decir, ¿podemos comenzar con los "mandamientos" como nuestro principio fundamental de fe? 1 Corintios 3:11.