Versículo para memorizar: “Por tanto, esto digo y testifico en el Señor: que de ahora en adelante no andéis como andan los demás gentiles, en la vanidad de su mente”, Efesios 4:17.
Lectura bíblica: Eclesiastés 6:3-12
Introducción:
Jenny Lind, la "Ruiseñora Sueca", abandonó el escenario sin motivo aparente cuando el dinero, los aplausos y la fama la inundaban. Tiempo después, una amiga inglesa la encontró sentada junto al mar con una Biblia en las rodillas, contemplando la majestuosidad de la puesta de sol.
Mientras conversaban, la amiga preguntó: «Señora, ¿cómo es que llegó a abandonar los escenarios en la cima de su éxito?». La respuesta, en voz baja, fue: «Cuando cada día me hacía comprender menos de esto (señalando la Biblia con el dedo) y nada de aquello (señalando la puesta de sol), ¿qué más podía hacer?»
Quizás pagamos un precio demasiado alto por lo mejor que el mundo puede ofrecer. En nuestra humanidad, buscamos riqueza, fama y una larga vida como prueba de éxito, cuando, como creyentes que seguimos el camino de Cristo, deberíamos esforzarnos por ganar almas y discipular a otros para la gloria de Dios. Nuestra confianza y esperanza no deben estar puestas en la longevidad ni en los placeres que este mundo ofrece. Nuestra confianza y esperanza deben estar en Dios, nuestro Padre. Tanto por amor a un Padre misericordioso y protector, como por temor a un Dios imponente y poderoso, debemos fijar nuestra mirada en los tesoros celestiales en lugar de los terrenales.
¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo entero si pierde su alma como precio por conseguirlo?
La respuesta implícita es que solo Dios sabe qué nos sucederá después de la muerte; por lo tanto, es mejor conformarnos con lo que podemos contemplar y disfrutar que fantasear con cosas deseables que están fuera de nuestro alcance. Sabiendo esto, a la luz de la eternidad, lo importante es si vivimos nuestras vidas para Dios.
Preguntas de estudio:
- ¿Qué tiene de vano una vida larga y egoísta que nunca se satisface con el bien? Eclesiastés 6:3.
- ¿Será recordado por mucho tiempo la mayoría de los hombres en esta tierra? Eclesiastés 6:4; Éxodo 17:14; Job 18:17; Salmo 34:16; Isaías 14:12-20.
- ¿Cuál es el estado interior de aquellos que no tienen esperanza en Dios? Eclesiastés 6:5-6; Job 6:11; Job 7:6, 11; Job 10:1; Salmo 77:3; Salmo 142:1-6.
- Aunque un hombre coma bien y tenga abundancia, ¿acaso esto satisface su alma? Eclesiastés 6:7; Proverbios 16:26; Proverbios 27:20; Eclesiastés 1:8; Santiago 4:1-5.
- ¿Acaso los sabios disfrutan más de la vida que los necios, o los ricos tienen mayor satisfacción interior que los pobres? Eclesiastés 6:8; Mateo 5:3-13; Salmo 49:14-20.
- ¿Es mejor apreciar y disfrutar lo que ya tenemos, o perseguir lo que no nos pertenece? Eclesiastés 6:9; Proverbios 15:16; Filipenses 4:6-12; Hebreos 13:5; 1 Timoteo 6:8; Mateo 6:25, 34.
- Sin importar la posición social o la herencia, ¿puede algún hombre en esta tierra trascender la condición de hombre? Eclesiastés 6:10; Jeremías 13:23; Salmo 49:1-13; Jeremías 9:22-24.
- ¿Hay algo en la vida de lo que el hombre pueda jactarse legítimamente? Eclesiastés 6:11-12; Proverbios 27:1; Santiago 4:16-17; Salmo 49:6-8; Salmo 94:4-11.