Lectura bíblica: Job 14.
Versículo para memorizar: «No os maravilléis de esto, porque viene la hora en que todos los que están en los sepulcros oirán su voz y saldrán; los que hicieron el bien, a resurrección de vida; y los que hicieron el mal, a resurrección de condenación». Juan 5:28-29
Artículo 4. ESTADO DE LOS MUERTOS
Creemos que la muerte es un estado de inconsciencia (sueño) para todas las personas, tanto justas como injustas, condición que permanecerá inmutable hasta la gran resurrección en la segunda venida de Cristo, momento en el cual los justos recibirán la vida eterna, mientras que, en su momento señalado, se dice que los impíos serán castigados con la destrucción eterna. (Job 14:14; Eclesiastés 9:5; Mateo 10:28; Juan 5:28-29; 2 Tesalonicenses 1:7-9)
Introducción:
La Biblia nos advierte contra aprender las costumbres de los paganos y aceptar sus creencias (Jeremías 10:2). Platón (427-347 a. C.), el filósofo griego, fue una figura muy influyente en su época y en las posteriores. «El platonismo fue la filosofía dominante de la civilización europea durante muchos siglos. Numerosos estudiosos afirman que Platón ha ejercido una mayor influencia en el pensamiento occidental que cualquier otra figura del paganismo» (Alva Hüffer, Teología Sistemática, The Restitution Herald: Oregon, Illinois, 1969, p. 149).
Platón creía en la preexistencia y la inmortalidad del alma. Creía que la materia es mala. Enseñaba que el alma está contaminada por el cuerpo y la tierra. Afirmaba que la purificación solo se alcanza cuando el alma se libera del cuerpo y mora aparte de la tierra (Ibid., p. 150).
El concepto de alma inmortal se originó en el paganismo, pero aún hoy lo sostienen muchas iglesias. La Biblia es muy clara respecto a la inmortalidad del alma y el estado del hombre tras la muerte. Enseña que la muerte es como un sueño en el que el hombre no puede pensar, sentir ni recordar.
La Biblia habla extensamente sobre la recompensa de los santos, pero todo gira en torno al regreso de Jesús y su resurrección. Si los santos ya disfrutan de la dicha celestial, la resurrección sería una decepción, en lugar del glorioso regreso a casa. Ir al cielo al morir sería como llegar tarde a una fiesta después de que todos hayan estado celebrando durante horas. La Biblia enseña que resucitaremos juntos para encontrarnos con Jesús, y todos los santos de todas las épocas lo adorarán y se regocijarán juntos.
Los santos tesalonicenses estaban preocupados por el destino de sus seres queridos justos que habían fallecido. El apóstol Pablo los consoló explicándoles que resucitarían para recibir al Señor en su venida junto con los santos vivos. Si ya estaban en el cielo, ¿por qué no los consoló con ese pensamiento? No estaban en el cielo, así que Pablo les señaló la gloriosa resurrección de todos los santos que ocurrirá a su regreso.
Preguntas de la lección:
- ¿Qué enseña la Biblia acerca de la inmortalidad del alma? Génesis 3:22; 1 Timoteo 6:14-16; 1 Corintios 15:50-57.
- ¿Cómo se describe la muerte en la Biblia? 1 Tesalonicenses 4:13-14; Salmo 13:3; Daniel 12:2.
- ¿Qué sucede con nuestros pensamientos cuando morimos? Salmo 146:3-4; Eclesiastés 9:4-6, 10. Una creencia común es que los muertos observan a sus seres queridos desde el cielo o que alaban a Dios en el cielo. ¿Concuerda esto con la Biblia? Salmo 6:4-5; Job 14:21; Salmo 115:17. David murió alrededor del año 1000 a. C. ¿Dónde dijo Pedro que estaba en su tiempo? Hechos 2:29, 34.
- ¿Cuánto tiempo permanecerán los santos en la tumba? Job 14:12-14; Apocalipsis 20:4; 1 Corintios 15:22-23.
- ¿Quién resucitará a los muertos? Juan 5:28-29; 1 Tesalonicenses 4:15-17; 1 Corintios 15:51-57.
- ¿Qué traerá consigo? Mateo 16:27; Apocalipsis 22:12. ¿Qué clase de cuerpos tendremos? Salmo 17:15; 1 Juan 3:1-2.