«Mantengamos firme la confesión de nuestra esperanza sin vacilar, porque fiel es el que prometió. Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras, no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos unos a otros; y tanto más cuanto veis que el día se acerca.» (Hebreos 10:23-25 NVI)